Acercamiento al gobierno alemán

Por los días de San Pedro les dejaba el recado en esta revista: «…no tengo nada contra los abuelos jubilados maravillosos y supercalifragilisticos espialidosos. Hasta ahí podía llegar. Un respeto para quien puede tener por interlocutor directo al Banco Central Europeo, el mismo que no le quiere comprar los bonos a España y manda a tomar por el tubo de escape a Mariano Rajoy. Mario, super Mario Draghi, el presidente del banco, no hace ni caso a Hollande, ni a ningún otro dirigente europeo salvo la Merkel, pero mandará billetes en helicóptero para que el sur de Tenerife tenga su camino de hierro rumbo al futuro del tres por ciento. Melchior debe estar fumado de brotes verdes y cogollos de col hojarasca de esos nortes de Tenerife».

Me inspiraba un artículo de la periodista Marta Plasencia en el Diario de Avisos en el que se leía: «…junio 25, 2012, Santa Cruz de Tenerife: Ricardo Melchior, junto con importantes autoridades y políticos alemanes, se reunirá la próxima semana con el Banco Central Europeo para financiar el tren del Sur».

No digo yo que en ese Cabildo me lean pero el disparate propagandístico, igual que otras mentiras para engañar al pueblo, tiene la patas cortas. Hoy leo un artículo en el mismo periódico en el que a pesar de insistir en la promoción personal de los protagonistas, la propaganda entra en razones y deja de insultar a la inteligencia de los tinerfeños. Algo es algo: «A. M. González, Santa Cruz de Tenerife: El Cabildo de Tenerife sigue removiendo cielo y tierra para que la crisis no frustre uno de los proyectos más prioritarios de la Isla: el tren del Sur. El presidente insular, Ricardo Melchior, y el vicepresidente Carlos Alonso, viajaron la pasada semana a Bruselas con el fin de solicitar financiación al Banco Europeo de Inversiones para las obras del tren».

Como podrán observar ha habido un sutil cambio en el nombre del banco, porque el cachondeo del personal se oía desde la Punta de Anaga.  Y es que era demasiado que la jefa de prensa, con la anuencia del interfecto, elevara a Ricardo Melchior a los altares de los centros de decisión europeos.

Confieso de que aburro de ver disparate tras disparate en estas islas o en la Confederación Autonómica de la Iberia Oriental; jo, voy a patentar este esfuerzo mental por no pronunciar la palabra España, digo la Roja. Miren otro dislate que le escriben sin pudor ninguno a Richi: «En cuanto a la necesidad de incluir las infraestructuras de puertos y aeropuertos de Tenerife en la Red Transeuropea, el presidente insular apuntó que “este acercamiento al Gobierno alemán se enmarca en la firme decisión del Cabildo de recabar todo tipo de apoyo institucional y social por parte de los países de la Unión Europea para evitar que nos dejen relegados y sin capacidad para acceder al reparto de fondos nacionales y de la Unión Europea”.

Primero le manda una  rociada al Gobierno español, una rociada que parece más una granizada y que maceran al mismo que tiene que poner una parte importante de la pasta del tren, según se explica en otros artículos que se refieren al tema. Una maravilla de actitud negociadora. Pasará lo que tiene que pasar: Alonso se sentará frente al subsecretario de la cosa de los trenes y apenas haya dado con sus nalgas en el cuero del sillón, en una graciosa maniobra aérea, le sacarán esta  nota en la que el Cabildo de  Tenerife se cisca en el gobierno de España. Uno a cero y luego empezamos a hablar. Unos portentos.

Por otro lado sostienen en el Cabildo que habrá «un acercamiento al gobierno alemán»,  casi nada. Lo siguiente seríanombrar a Carlos Alonso, embajador plenipotenciario ante la Bundesrepublik Deutschland.

Creo que los escritos propagandísticos deben tener un límite en tiempos de paz y como dije antes: que no insulten la inteligencia. Conociendo la maquinaria alemana, tengan por seguro que los disparates dichos por estos políticos llegarán a los despachos de todas las personas que están concernidas ¿Qué puede pensar un dirigente alemán de un político isleño que dice tamañas sandeces? Y si encima la deuda de la entidad que representa tiene la calificación crediticia cercana al bono basura y, además el país al que pertenece administrativamente la entidad está en bancarrota. Pues eso, que está criado en los Cardonales.