Por posturas subalternas, entendemos aquellas ideas, valores o, sencillamente, diversas nociones acerca de la realidad, que, por diferentes causas, quedaron relegadas al olvido. No obstante, tengamos en cuenta que, en sus días, fueron posturas, opiniones o corrientes de pensamiento que tuvieron su valor, y que, además, eran compartidas y experimentadas por pequeños o grandes grupos de personas. A continuación, copiaremos un pequeño extracto de un congreso del MIRAC del año 89, en el que se discute acerca de la realidad canaria y de los problemas que estas opciones políticas tienen para movilizar al electorado. (Recuérdese que a finales de los 80, la crisis de los “nacionalismos de izquierda” o radicales, que no logran superar la debacle de la Unión del Pueblo Canario, es ya un hecho). A muchos quizás le suenen las siguientes palabras, a otros les parecerán equivocadas, a algunos le resultarán acertadas y, quizás, todavía haya quienes las compartan. Espero que les parezca interesante y que, sobre todo los que no conocen esta realidad, se queden con alguna noción.

[tratan de explicar por qué han perdido el apoyo del electorado y la capacidad de movilizar al mismo] “De esta manera la sociedad canaria se aburguesa y va aceptando poco a poco el papel que se le ha asignado en la escena española y europea, permitiendo así que se detenga el acelerado proceso de emergencia nacional de los años setenta y que se consoliden los poderes dominantes a través del actual sistema político autonómico canario: se trata de la aceptación de un papel muy subsidiario, en la periferia de un Estado subimperialista europeo, al que la división internacional y estatal del trabajo le asigna funciones de especialización exclusiva en la atención del ocio de las poblaciones europeas, así como de gendarmería en el área”

Nuestra actual sociedad es el resultado global de las orientaciones de la economía canaria, de la estructura político institucional, y de la actual mentalidad dominante de la población canaria.

Es decir, empezando por lo último, mentalidad conformista de acomodarse al modelo de sociedad turístico y consumista establecido en la división del trabajo español y europeo, con el convencimiento resignado de que es el que más crecimiento y puestos de trabajo va a ofrecer. Todo esto es producto, entre otros aspectos, de la labor ideológica que ha cosechado el actual sistema político, provocando una disociación cada vez mayor entre la sociedad y el aparato político, fruto de lo cual es el enorme peso del electorialismo y del institucionalismo en la vida política, todo ello en detrimento de la voluntad popular y de sus capacidades prácticas y trasformadoras”

La crisis del movimiento nacional popular canario y las tareas de su reconstrucción. Resolución del V Congreso Nacional del MIRAC. La Laguna: MIRAC, 1989 pp. 24-25

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