Ay, Carmela

Hoy celebramos, dicen, el aniversario de la II República. ¡Ay, Carmela! Tiene tela el asunto. Más que nada, digo, porque las tradiciones republicanas en España brillan por su ausencia. ¿Qué tenemos? Un ensayo de federalismo proudhoniano a la española (1873-1874); y una república parlamentaria (1931-1936/39) institucionalmente muy débil que, no contentos con ello, fue rápidamente eclipsada por un tótum revolútum de reacciones, desmanes, improperios e hijoputadas de todo calibre. ¡Ay, Carmela! Y luego, después de 40 años de aguantar a Paquito y a su cuadrilla de retrasados mentales, salvando a los llamados tecnócratas, que eran los listos de la clase, aparecen unos personajes, que se decían de la oposición y republicanos de toda la vida, que, tras cagarse encima de los miles de españoles que seguían (y siguen) olvidados por las cunetas de media España, se reparten el Estado, los dividendos y dos tercios del empleo público con las agonizantes élites del franquismo. ¡Ay, Carmela! Eso, eso; café para todos. Y es así que llegamos, queridos amigos, a la España de los republicanos de postín. La España loca. ¡Ay, Carmela! Cuando Carrillo, ese ejemplo de democracia y honradez, le comía la boca a Don Manuel Fraga, un demócrata de toda la vida que, por cierto, nunca le tomó el pelo a nadie. Me van a perdonar la gamberrada de hoy, pero cuando veo a la descendencia espiritual del traidor de Carrillo enarbolando banderas me entra un no se qué. Sé que no me harán caso. Pero si alguno de ustedes está por reconstruir los fundamentos del republicanismo en España, mejor se aleja de la clase política y de las instituciones, especialmente de la hipocresía de la llamada izquierda española. Salud y República. ¡Ay, Carmela, la que me espera en Facebook!

Insensatez y disparate

La escritura mejora con la costumbre y con el uso de alguna maña, esto último conviene reconocerlo. De la misma manera que habla mejor aquel que de forma cotidiana lo practica por su profesión, así, quien escribe con asiduidad mejora de forma notable la expresión. Viene lo que digo a cuenta del fiasco en que se ha convertido la página de comunicación del Ayuntamiento de Güímar, página que, muchas veces, y ello es evidente, sirve de medio de comunicación del partido popular en la localidad; eso sí, pagado con el dinero de todos los contribuyentes, entre los que habrá muchísimos votantes de otras opciones políticas.  Por tanto, no pierdo la esperanza de que los redactores de la página progresen adecuadamente en la sintaxis y la prosodia mediante la repetición y el ejercicio diario. Tal ha sido el dislate que han sido retirado artículos a causa de los garrafales errores gramaticales. No creo que, a causa de ello, hayan sentido vergüenza ni remordimiento torero. 

Sálvame de la trola del parque de atracciones

Vaya lío que se trama con el barranco de Badajoz. El Partido Popular de Tenerife, y también el local de Güímar, con Manuel Domínguez de vocero, han echado el resto en una partida que libra no sé sabe bien contra quién y con qué propósito. Domínguez apostó el capital político de Luisa Castro y ha perdido la apuesta de un parque de atracciones porque iba con menos cartas que un buzón sin fondo. En las mesas del póker corre el dicho de que si participas en una partida y transcurridas diez manos no sabes quien es el primo es que, indefectiblemente, el primo eres tú.

Hyperloop en Tenerife ¿una utopía o una oportunidad?

He estado siguiendo en los últimos meses la evolución de la tecnología propuesta por Elon Musk en 2013 como un nuevo sistema de transporte para distancias medias-largas. El Hyperloop es una demostración de cómo es posible plantear el problema del transporte desde otros puntos de vista y conseguir soluciones novedosas. Es un sistema de comunicación para personas (aunque hay versión para mercancías también) a lo Futurama. Los viajeros se suben a unas cápsulas que son impulsadas en un tubo al que se le ha hecho casi el vacío, a una presión apropiada para que pueda alcanzar los 1200 kilómetros por hora sin un choque sónico catastrófico. El sistema diseñado por Musk es autosuficiente energéticamente y presumiblemente incluso excedentario en este aspecto.

El caso de Tenerife

Llevamos años planteando en la isla de Tenerife la introducción del sistema ferroviario, dicho sistema permitiría unir Santa Cruz de Tenerife con Playa de Las Américas en 42 minutos. Con Hyperloop estaríamos hablando de 8 minutos (si tenemos en cuenta el reciente planteamiento del que quieren construir entre Viena y Bratislava). Hyperloop es una oportunidad para Tenerife porque conseguiríamos un sistema ferroviario futurista a un coste que no llegaría a la décima parte del planeado por el Cabildo actualmente. Sólo teniendo en cuenta que apenas serían necesarias privatizaciones ya merecería la pena, piensen en el mínimo impacto medioambiental. Hyperloop es un sistema que va suspendido en pilastras, por lo que se puede utilizar la plataforma de la Autopista TF-1 sin afectar a su uso. Con el sistema original de Hyperloop perderíamos las paradas intermedias de Añaza, Candelaria, San Isidro, Aeropuerto del Sur y Los Cristianos. Pero es posible diseñar un sistema que permitiera tener más paradas y que describiré a continuación.

El verdadero anillo insular con Hyperloop

Ahora bien ¿cómo conseguir que Hyperloop de servicio en toda la Isla? Cerrando el anillo. Un sistema de transporte de este tipo que cubriera en un anillo toda la isla podría tener más paradas, el mayor problema de Hyperloop es que al menos necesita 60 kilómetros entre parada y parada para ser rentable. Un Santa Cruz-Aeropuerto del Sur pasando por el Puerto de La Cruz no sería en absoluto descabellado. Un Puerto de la Cruz-Playa de Las Américas en 8 minutos, más un Playa de Las Américas Santa Cruz con 4 minutos de trasbordo, dejaría a un turista que quiere ir desde Puerto de La Cruz a Santa Cruz a apenas 20 minutos en Hyperloop. Ahora imaginen dos anillos en sentido inverso y con diferentes paradas. O incluso 3 anillos, o anillos superpuestos con paradas diferentes a diferentes horas. Las combinaciones son muchísimas. Teniendo en cuenta que la frecuencia programada de Hyperloop está en varias cápsulas de 28 pasajeros por minuto, se cubriría probablemente con creces la demanda. Los sistemas de trasbordo de cápsulas se están diseñando aún, por lo que es posible que esos 4 minutos se queden en todavía menos tiempo.

La mejora en la empleabilidad en la isla sería fantástica. Las posibilidades para el Turismo impresionantes, sólo por ser de los primeros lugares en el planeta donde este sistema se construya ya tendríamos una publicidad impagable. ¿Por qué no dedicar un tiempo al menos a estudiarlo?

A vueltas con la basura

Esta imagen fue obtenida el pasado viernes a medio día. Muestra el lamentable estado en que se encuentran los aledaños de la plaza de las Flores, justo enfrente. Más parece que nos encontremos en Málaga, cuyos trabajadores de la limpieza mantienen una huelga.
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Pelea de franco amor

A veces, no muchas, me doy una vuelta lectora por la página del Ayuntamiento de Güímar, una página que creé hace ya muchos años con la inestimable ayuda del informático municipal; él en la parte técnica y quien les habla fijando los contenidos. Entonces casi nadie creía en el poder de comunicación de internet. Ahora, muchos años después, la página municipal continúa fundamentalmente igual en lo que se refiere a su estructura. Pero no quería hablar de esto.

Pablo Iglesias, Albert Rivera, Pedro Sánchez, Mariano Rajoy y yo

Llevo varios meses huyendo de mis compadres. La huida ha sido larga, dura y persistente en el tiempo. Llevo corriendo delante de ellos desde que este País dejo de votar a la izquierda.
Siempre he sido una persona de derechas, antes decía yo que liberal, aun sin saber muy bien cuál es la querencia de los liberales. En las muchas tardes de interesante conversación mis compadres sostenían que mis ideas eran de socialista irredento y cabreado con el sistema. Cosa que me hacía coger unos soberanos cabreos.
Aun así sólo he votado una vez al partido socialista por convicción. Para mí el PSOE sólo y simplemente era un partido de oportunistas. No en vano a todos los que repartían rosas en los mítines, de los socialistas, a día de hoy son mal agradecidos funcionarios de carrera.
Que los partidos eran la plataforma de progreso en la vida y una manera de encontrar una empresa versus trabajo, lo aprendimos enseguida los verdaderos demócratas. Los partidos se convirtieron en agencias de colocación. Eso catapultó al PSOE hasta el cielo de los partidos, se convirtieron en los dioses del Olimpo. Los dueños, los nuevos amos, idearon los fielatos de despacho y nada progresaba sin pasar por el filtro correspondiente. Atrás nos quedamos los románticos.
Muchas tardes de conversación grata, al calor de los caldos de los pobres. Les afeaba esta conducta del partido que aglutinaba las ideas de mis compadres. Censuraba de forma vehemente el proceder de este partido. Apuntalado mis argumentos en las diferentes acciones de los socialistas, encaminadas todas sólo y exclusivamente a perpetuarse en el poder. Simplemente al enriquecimiento personal de los señores de la guerra mediática.

Luisa Castro, ariete del empresariado del Polígono

A lo mejor ya saben el chiste de la polla insaciable:

Un tío entra en un bar con una gallina en brazos y pide una ración de carne con papas. Para sorpresa de los demás parroquianos la gallina se la come en un santiamén. Luego pide una ración de boquerones y la gallina se los merienda también. Así hasta probar todas las tapas que ofrecía el bar. Entonces, el camarero, muy sorprendido, le pregunta al de la gallina:
—¿Oiga, qué hace usted con esa gallina y cómo es que tiene tanta hambre?
—Verá, hace tiempo iba yo por el desierto, allí me encontré al genio de la lámpara y lo liberé de su cautiverio. En agradecimiento me concedió un deseo y, como era lo que más ansiaba, le pedí una polla insaciable.

La plaga

Los dirigentes del Partido Popular en Tenerife proceden a quemar a fuego político lento a Luisa Castro. La derecha española siempre ha sido cainita y entre ellos siempre se han repartido puñaladas inmisericordes. Menos con Franco, con el general nunca se atrevieron porque a nada que descubría una conspiración les mandaba al motorista con una nota que señala: “susto o muerte”, al modo más americano del día de Acción de Gracias.

Estirar el chicle

Cuando eramos niños, qué tiempos aquellos, nos solíamos gastar la paga semanal en golosinas. Era lo normal y continúa siéndolo, sólo que ahora los pibitos compran chuches. La modernidad que trae el cambio aparejado. Mariano Rajoy llegó a cambiar el género de las chuches y las llamó «los chuches», dando a ver de esa manera que no estaba puesto en el tema de las nubes y los caramelos con polvos de gaseosa en su interior. Tanto caló la volada que mi madre se refiere al tres por ciento que se maman los políticos en los contratos de obras y suministros como “los chuches”; muy acertadamente creo yo, puesto que los políticos son como unos infantes en el patio de recreo, corretean y fingen jugar, pero, a escondidas de la seño, tratan de llenarse los bolsillos de boliches de colores; boliches que no son suyos, claro está, sino que los birlan al descuido y al despiste, o se los cobran a otros niños por entrar al baño.

De burlas y estafas

Parece que se acabó la tontería de Mimiland. Hasta mucho había durado. Es posible que a ustedes la noticia les coja por sorpresa. No es mi caso. Porque yo, como buen observador que soy, conozco a la perfección el significado de los augurios, los presagios y otras cuestiones de lo paranormal; de las cuales, por cierto, hemos disfrutado las últimas semanas. ¿Cómo? ¿Que miento? De eso nada. Un tiburón en La Charcada, aunque todavía se discute si tiburón, caboso, chucho o pejeperro; una epidemia de amianto, que ahí es nada; un párvulo al mando del Gabinete de Prensa del Ayuntamiento; o una alcaldesa asfaltando veredas. ¿Qué mas quieren? Los presagios, mis escépticos vecinos, apuntaban a algo gordo. Pues aquí lo tienen.

Nota de Prensa de IUC “La gran estafa güimarera”

Hoy Güímar despierta con el titular en el Periódico El Día  “Mimiland Park no se realizará por la inseguridad jurídica”, crónica de un proyecto irrealizable.

El texto original aquí…

El 16 de Octubre de 2013 se empezó a gestar lo que “hubiera o hubiese sido” el futuro y porvenir económico de Güímar según ciertos empresarios y políticos del municipio. Ese día, no era más que un embrión presentado a través de un pobre boceto, pero ya auguraba 2.000 empleos para los ciudadanos y ciudadanas de Güímar. Posteriormente, el 27 de febrero de 2015, por fin se le dio algo más de luz, bombo y platillo. Ese día ya eran 2.500 empleos y Güímar había invertido más de 3.000€.

No obstante, algunos necios e insensatos nos atrevíamos a cuestionar la viabilidad del mismo apostando por el clamado “turismo rural de senderos” y la “recuperación agrícola”. Fuimos menospreciados, tratados de incultos y antiprogreso, y se nos acusó de no querer que Güímar “floreciera y granase”. A pesar de que intentamos razonar y convencer a la población de su inviabilidad, vimos perplejos cómo un proyecto irreal cobraba forma de máquina electoral, confirmando el resultado en los comicios de mayo de 2015.

Casi un año después de la última presentación de Mimiland Park, y un día después de que milagrosamente se valorase por parte del capital (o Cabildo, como prefiera llamarse) recuperar uno de los mejores senderos del municipio, se confirma lo que ya decíamos desde 2013.

La Asamblea de IUC Güímar espera que ahora la alcaldesa haga acopio de valor y no se escude en la inviabilidad del mismo por falta de voluntad política, es hora de reconocer a la ciudadanía que todo no ha sido más que una obra de títeres para obtener un fin: el poder.

La homologación de los gallineros

Continúa la trifulca del amianto en Güímar. Es evidente que el Partido Popular ha metido la pata en este asunto, acaso por su incontrolable y enfermiza querencia de publicitar hasta límites estrafalarios su labor diaria y, también, por trabajar a la chamberga o al trancazo en los asuntos municipales. El Ayuntamiento ha anunciado que una empresa especializada recogerá las planchas de marras. Una defensa dialéctica que oculta el detalle de que el techo del antiguo merdadillo municipal lo desmontó otra empresa que no poseía el calificativo ese al que es tan dada la legislación española, a la “especialización” me refiero. Aquí los burócratas y los pone cuños mandan que todo sea homologado o aprobado, más que nada por aquello del tres por ciento, que es la mar de molón y permite pagar los vicios o ahorrar para el nieto. Recuerden si no la famosa “Escopeta Nacional” de Berlanga en la que un empresario paga la cacería de un ministro para que éste le homologue la fabricación industrial de unos porteros automáticos de edificios.

La crisis del amianto

Luisa Castro y Rafael Yanes se han vuelto a enzarzar a cuenta de la retirada de unas planchas de fibra de amianto en el aparcamiento situado en los aledaños de la plaza de San Pedro. Ellos disimulan en enfrentamiento como pueden o como les dejan para conservarlo dentro de los margenes de lo políticamente correcto, sea lo sea ese concepto tan laxo y manoseado. Bien es verdad que Luisa es más agresiva y Rafael más comedido. La primera lanzada en tromba bajo la batuta de su manager y Rafael más conservador desde su posición de alto cargo del Gobierno de Canarias.