Los cien mil que no existieron

Las fiestas de la Bajada, y la Subida, de la Virgen han estado moviditas, de mareo diría, más en lo político que en lo religioso, aunque en este último aspecto también han habido errores, que disculpo porque creo que en ellos no ha habido mala fe. Circunscribiéndome a lo político, el Ayuntamiento ha mentido con descaro en cuanto al número de personas que acuden a esa fiesta. Es imposible que bajasen a las playas de Chimisay «más de cien miel personas», como sostiene el discurso de Luisa Castro.

Es la campaña electoral, que ya empezó

La Bajada y posterior Subida de la imagen de la Virgen de El Socorro al caserío, junto a las playas de Chimisay siempre da que hablar. Pero este año ha sido especial. Las polémicas se han sucedido y entre los peregrinos los comentarios y declaraciones vehementes se sucedían entre vaso de cerveza, chingo de la bota o botella de agua. Las pellas de gofio, los huevos duros y los pinchos morunos no enyugaban lo suficiente los comentarios de la población con un puntito indignado.

Nadie da puntada sin hilo y utilizan las fiestas populares para ganar votos con vistas a las próximas elecciones

Las nuevas normas, producto de una exacerbada interpretación de las normas que rigen las aglomeraciones y los espectáculos públicos por parte de la alcaldesa de Güímar. La cual, como buena política, niega siempre que haya sido ella, cuando es ella la directora del plan de autoprotección y emergencia.

Bufón. hombre que vende buhonerías

Un tal practicante de corresponsal conocido en el mundo entero por sus espectaculares artículos culturales. Ha escrito un artículo en un blog llamado Gomera Digital titulado “Un payaso anda suelto por Güímar”.
Este Zurbarán de las letras ha descubierto nuestro pueblo por la música dictada por quienes; ni saben, ni conocen, ni estudian, ni nada. Esto sería perdonable si no me hubiese molestado en ver el currículo de este escribiente con título de periodista. Un prodigio vudú se ha comido la mitad de su alegato donde despiezaba el cobro al que somete D. Pedro Damián Hernández al Ayuntamiento, todo un atraco comparado con los emolumentos de los miembros del equipo de gobierno. Este Velázquez de los símbolos se olvidó que D. Pedro es miembro de la oposición no del Equipo de Gobierno.

Sosiego

Sosiego en un templo de la montaña

«En el Señorío de Yamagata hay un templo en la montaña llamado Ryusyaku. Lo fundó el gran maestro Jikaku y es un lugar famoso por su silencio. Como me recomendaron que fuésemos a verlo, tuvimos que regresar a Obanazawa y caminar cerca de siete ri. El sol no se ocultaba aún y pedimos hospitalidad en uno de los asilos para los peregrinos que se encuentran en las estribaciones del monte. Después subimos al santuario, que está en la cumbre. La montaña es un hacinamiento de rocas y peñas, entre las que crecen pinos y robles envejecidos; la tierra y las piedras estaban cubiertas por un musgo suave y todo parecía antiquísimo. El templo está construido sobre la roca; sus puertas estaban cerradas y no se oía ningún ruido. Di la vuelta por un risco, trepé por los peñascos y llegué al santuario. Frente a la hermosura tranquila del paisaje, mi corazón se aquietó:

Shizukesa ya — Iwa ni simiiru — semi no koe

¡Quietud!
El canto de las cigarras
se hunde en las rocas».

Sendas de Oku, Basho Matsúo. La traducción es de Octavio Paz.

La deshonrada calle Guaza

Subida de Guaza hacia Los Cuatro Caminos

Subida de Guaza hacia Los Cuatro Caminos

La pasión de la empresa de aguas de Güímar por horadar las calles al grito de Gerónimo parece no tener fin. Acribilla nuestras calles con la pasión de los obsesos con cierto regusto solo alcanzado por los gourmet.
La calle de Guaza fue reasfaltada no hace dos años y nuestra empresa de aguas no dudo en penetrar, con rudeza desconocida por varios sitios a la calle. La calle miro con tristeza como era deshonrada por varias áreas y en distintas ocasiones. Hora a medio metro, hora un metro, hora medio metro cuadrado, hora 50 ctm. cuadrados.
Doña Carmen Luisa permite la impunidad de esta empresa terrorista del asfalto. Nos tienen las calles que dan pena en cualquier punto de nuestro atribulado callejero. Que se reparen las desvencijadas tuberías está bien incluso es lo más sano, pero que la responsabilidad del perfecto arreglo del desconche también.
Doña Carmen, Don Sixto y D. Javier son los responsables de esta constante desidia.

Un hoyo producto de las reparaciones de la empresa suministradora de agua

Un hoyo producto de las reparaciones de la empresa suministradora de agua

 

El “Recibimiento” en Güímar: una cuestión de bandera

Por Pedro Damián Hernández. Detesto las polémicas especialmente cuando son huecas. Me parece frívolo y absurdo llenar el espacio de los medios de comunicación con diatribas que no lo merecen. Es por eso que, tras sufrir en la primera quincena del mes de julio un ataque gratuito y ridículo por los miembros del Partido Popular en Güímar y, especialmente, de la persona que por ostentar la alcaldía del municipio se supone ocupada en asuntos trascendentes, preferí dejar pasar el plazo de casi tres semanas antes de redactar esta respuesta con la esperanza de que estas líneas sean más una aclaración (lo que yo pretendo) que un regodeo en la polémica (lo que ellos pretendían).

En el pasado día 13 de julio, como colofón de las fiestas de San Pedro del año 2014, se celebró en Güímar el tradicional “Recibimiento”, acto en el que la comisión de fiestas entrante (en este caso, San Pedro Abajo), recibe el testigo, en forma de llaves de la organización de las fiestas por parte de la comisión de fiestas saliente (San Pedro Arriba en esta ocasión). Ese día, la comisión que recibe las fiestas aprovecha para hacer en forma de crítica una crónica divertida y familiar de los pequeños fallos y anécdotas hayan tenido lugar en la fiesta que recién termina. Las bromas suelen ser un derroche de acidez e imaginación, que hace las delicias del público, que cada año colecciona las tradicionales coplas que se reparten en la comida final que remata este inocente acto. Aunque el papel principal en las parodias lo tiene la comisión entrante, algunos vecinos particulares han colaborado en las mismas, como el recordado Manuel Estupiñán Román, que leía sus propias coplas cada año. Nada extraordinario y similar por otra parte, salvando las debidas distancias, a la letra de las murgas, los temas de las fallas de Valencia y otros eventos en este país y estas islas tan aficionados al cachondeo.

La lata del pimentón

He leído con mucha atención el artículo que hoy publica Pedro Damián, concejal del Ayuntamiento de Güímar en el periódico ‘El Día’. Pedro aclara los motivos que le llevaron a engalanar su casa de plaza de San Pedro de manera estrafalaria y burlesca el día de la entrega de llaves de las fiestas de San Pedro. Una explicación innecesaria para los güimareros pero indispensable para el resto de los tinerfeños, quienes desconocen nuestras costumbres y querencias.

Aguantadito

Hoy, en una calle del pueblo, interrumpiendo la circulación, me he encontrado un coche aparcado al borde de la acera. La conductora se había apeado y hablaba con otra señora que pasaba por allí de las cosas de ambas. Mientras yo esperaba en mi coche a que pasara un vehículo que circulaba en dirección contraria, oí como una le decía a la otra mientras ponía cara de contar un secreto: «La veo aguantadita y como más fuertita, y eso…». Al mismo tiempo la confidente tiró del cuello un poco hacía atrás y tocó levemente el antebrazo a la otra.

Los maniquíes de Pedro Damián

Sigo a los comentarios y la intervenciones públicas de Antonio Alarcó. Sobre todo en la radio,donde ahora se prodiga menos, aunque puede ser que no sea yo asiduo de las emisoras en las que interviene. Es un personaje interesante porque es el estereotipo de un sector de la sociedad tinerfeña. He visto su entrada de Facebook en la que afea a Pedro Damián, concejal de Güímar, ciertos vacilones que este se gastó el pasado domingo, día de la entrega de las llaves por parte de la comisión de fiestas de San Pedro Arriba a la comisión de San Pedro Abajo.

¡Y se pasaron un pueblo!

Antes de empezar con estas líneas, quiero agradecer la gran acogida que tuvo el primer número de una serie de artículos que tengo pensado escribir. A los que me han criticado gracias, por hacer que tuviera mayor difusión, a los que dedicaron su tiempo a ponerme verde haciendo escritos de contra opinión, mil gracias por darme una importancia que no tengo ni merezco.

Un dato objetivo, el artículo “¿algo cambió el trece de mayo?” Lo leyeron más de mil personas en la página de El Cañizo y cientos en el Facebook, a los miles de lectores muchísimas gracias porque me animan a seguir escribiendo, bueno, pero vamos a la materia que es lo que interesa.

‘Güímar se ha convertido en un pueblo sin ley’, según el grupo PSOE en el ayuntamiento

El actual grupo de gobierno, formado por los tres diferentes ayuntamientos del PP, de CC y de AxG, ha convertido a Güímar, y en tan sólo algo más de un año, en una república bananera donde cada cual hace lo que quiere cuando quiere, y todo sin ningún tipo de control u organización.

El grupo municipal socialista explica que, “además de la manifiesta falta de gestión y de la ineficiente e improvisada organización de fiestas y eventos en lo que se ha convertido el día a día del Ayuntamiento, lo que más nos preocupa es la gran cantidad de advertencias de legalidad que la interventora ha hecho en la tramitación de los diferentes expedientes administrativos, y que Carmen Luisa Castro desoye y se salta para continuar con el pago de los mismos. Así, y sin tener en cuenta las citadas advertencias de legalidad, la máxima responsable municipal ha pagado subvenciones sin que el beneficiario de las mismas hubiera justificado debidamente otra anterior, saltándose claramente la ley, ha pagado obras en inmuebles no municipales, propiedad de la iglesia, y, lo que es mucho más grave, ha pagado facturas de obras y servicios con informes desfavorables de la oficina técnica municipal. Es decir, que caprichos personales como la instalación de las macetas en la plaza de San Pedro, las obras del apartamento de la alcaldesa en la Casa de la Cultura, así como los diferentes trabajos de la empresa privada a las órdenes del PP, con la que Luisa Castro pretende hacer la competencia a Sixto Afonso. Estos se pagaron obviando los informes técnicos que iban en contra de tales obras. La más inquietante, la de la instalación de los juegos infantiles en la plaza del Obispo ya que, y al no saber el sentido del informe técnico negativo al respecto, nos preguntamos si estarán bien colocados y homologados”.

Según los socialistas “El ayuntamiento miente una vez más a los güimareros”

Tras las repetidas noticias humo sobre fantasiosas inversiones millonarias en los barrancos, ahora hablan de decisión propia, y lo venden como algo positivo, al explicar el pago de deuda a los bancos que minará la liquidez municipal y que la ley de estabilidad financiera impone, como castigo, a los Ayuntamientos que no pagan a sus proveedores dentro del plazo legal establecido.

El grupo municipal socialista critica la “explicación positiva”, intentando confundir nuevamente a los vecinos, que el Ayuntamiento ha hecho sobre el pago de más de 1,3 millones de euros de deuda a los bancos que la ley de estabilidad financiera le obliga a hacer, ya que “entendemos que esta pérdida de liquidez es una muy mala noticia para nuestro pueblo. Esta circunstancia, unida a la poca capacidad de financiación de la que, y como consecuencia de la mala e ineficiente gestión económica que hemos denunciado en repetidas ocasiones, dispondrá el Ayuntamiento en este año 2014, implicará que no podrán acometerse las inversiones claves que tanto necesita Güímar para impulsar su progreso económico y social. Así, y algunas anunciadas ya a bombo y platillo por el grupo de gobierno, obras tan importantes como los depósitos de agua de El Puertito y Tonazo-Las Cruces, la nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales de El Puertito, la Plaza de El Calvario, Plaza de Guaza, las aperturas de calles pendientes en las zonas de Tasagaya y calle La Laguna, la electrificación del campo de fútbol de Tasagaya, la adecuación legal de los depósitos de agua municipales y la ampliación y mejora de redes de agua, etc., no podrán llevarse a cabo ni siquiera a medio plazo”.

Día de Canarias

Anoche decía Juan Manuel García Ramos, no sé si presidente del Partido Nacionalista Canario, que este Día de Canarias no había nada que celebrar. Esa afirmación la hacía en el programa ‘El Cuartelillo’ que se emite en ‘El Día Televisión’. Añadiría de mi cosecha que durante los últimos años tampoco existían motivos para las celebraciones en este día. Un treinta y cinco por ciento de los canarios en el paro y miles de personas por debajo de lo que se ha dado en llamar «el umbral de la pobreza» constituyen una lacra y una vergüenza para cualquier político que aspire a algo más que llenarse la faldriquera con lo que caiga del asunto petrolero. Pues eso.