El dispositivo de la realidad

Continúa la economía americana su desplome, a semejanza de un castillo de naipes o de un carrusel de fichas unos sectores arrastran a otros y nadie se atreve a vaticinar cual pueda ser el final de la debacle. Ahora ha tocado al sector del acero. El periódico ‘The New York Times’ se hacía eco de que la merma en los pedidos de los sectores automovilístico y de la construcción han ocasionado la caída en picado de los pedidos a la industria americana del acero. El sector espera impaciente la llegada de Barack Obama a la presidencia del país en la confianza de que impulsará ambos sectores; especialmente la obra pública en la que hay prevista la inversión de un total de un billón de dólares, lo cual tendría la inmediata consecuencia de aumentar la demanda de acero con destino a la construcción de autopistas, líneas ferroviarias, puentes y otras infraestructuras. La drástica disminución del consumo de acero en los Estados Unidos ocasionará la perdida de unos 20.000 puestos de trabajo directos en esta industria durante los primeros meses de este año.