La máquina de hacer billetes

A comienzos de marzo de 1969 los hoteles del Puerto de la Cruz estaban abarrotados de turistas, según una crónica que desde Tenerife enviaba el periodista Luis Ramos al rotativo barcelonés ‘La Vanguardia. Decía en su escrito el corresponsal:”El Puerto de la Cruz, ciudad de gran carácter, con pequeñas viviendas de una o dos plantas, en una mutación asombrosa, ha pasado a ser, en su núcleo turístico, ciudad que se ha ido transformando paulatinamente, pero su historia turística es antigua“.

Keynesianismo versus liberalismo y negociación de la financiación autonómica

Continúan los problemas en los grupos mediáticos españoles, también en otros países. La publicidad ha caído un veinte por ciento, aunque en algunos medios lo ha hecho en mayor medida. Muchos artículos y noticias periodísticas que intentan explicar el fenómeno hablan de crisis estructural, forma de enunciar que estamos ante una de las facetas de la crisis, la vertiente del traslado de la debacle desde economía financiera a la economía real. La prensa escrita está perdiendo ingresos de una manera acelerada durante los últimos meses, sólo aguanta medianamente el tirón la publicidad suscrita en Internet. Las empresas están reduciendo costes de manera acelerada y empiezan los recortes que pretenden lograr la supervivencia económica. El grupo Prisa, editor del periódico El País, sufrirá una huelga de dos días por causa de una reestructuración interna de su división de publicidad. Prisa quiere segregar sus trabajadores destinándolos a la empresa de nueva creación Box News que “quedará subrogada en todos los derechos y obligaciones laborales que los trabajadores afectados por esta medida han venido ostentando hasta la fecha en EL PAÍS“. Por supuesto, los trabajadores no están por la labor porque no vale lo mismo la marca comercial de la empresa subrogada que la subrogante, ni el capital de una que el de otra, me gustaría ver el capital social de Box News. No obstante, una amplia y continuada jurisprudencia del Tribunal Supremo estaría a favor de los trabajadores en el caso de que hubiese problemas, los magistrados no dudan en responsabilizar al grupo de las cargas de la empresa que se han creado de una manera artificiosa para eludir obligaciones.