El ritmo de la sandía mecánica

A mi admirado Andrés Chaves lo fustigan en los sótanos de la red cibernética, pero a él le da lo mismo, por eso ronca por las mañanas mientras hace su programa de radio o cena un bote de garbanzos sin ningún aderezo ni aliño, que es una mala costumbre que practica cuando lo acosa la bajona, mal aire que a todos nos asalta en algún momento