PSOE: Otra vez Suresnes, por Rafael Yanes Mesa

En octubre de 1974 se celebró el XIII congreso del PSOE en el teatro Jean Vilar de la localidad francesa de Suresnes. Se enfrentaban dos sectores con visiones muy diferentes del momento político que vivían. Los históricos del partido, que pretendían llevar la línea política que continuaba inalterable desde el final de la guerra, frente a un grupo de jóvenes que querían actualizarlo a los nuevos tiempos. Los primeros, encabezados por Rodolfo Llopis, desde el exilio decían ser el auténtico PSOE reivindicando la historia del partido, el legado de Largo Caballero, el marxismo, la República. Los segundos acudían al congreso desde el interior. Decían que la España de 1974 no era la misma que la de 1939. Habían pasado 35 años desde que terminó la guerra, y argumentaban que había una nueva sociedad que aquellos históricos desconocían.
Finalmente ganaron los que hablaban del futuro encabezados por Felipe González. Los que querían un nuevo partido para afrontar el final del siglo XX. Aquel día se inició un nuevo rumbo, aunque hubo que esperar cinco años más para dejar a un lado el marxismo, tras la dimisión del secretario general y la convocatoria de un congreso extraordinario en 1979. Fue una apuesta decidida por la renovación, sin renunciar a la trayectoria del partido. Estaban orgullosos del pasado, pero había que enfrentarse al futuro. Todo ello permitió la llegada de los socialistas al gobierno en 1982 y la transformación del país en una sociedad moderna.

Todo ello permitió la llegada de los socialistas al gobierno en 1982 y la transformación del país en una sociedad moderna.

Vivimos ahora un proceso de primarias previo al XXXIX Congreso con una situación que tiene bastantes similitudes. También hoy han pasado 35 años (casualidad) de la primera victoria socialista con mayoría absoluta, y vivimos en una sociedad que ha cambiado mucho desde entonces. Los que ahora dicen ser el auténtico PSOE se parecen mucho a los históricos que dijeron lo mismo en Suresnes. En uno y otro caso, no se trata de olvidar el pasado. Ahí está, y los socialistas nos sentimos orgullosos de ello. Nuestra historia está llena de líderes que, cada uno en el momento que le tocó vivir, aportó su grano de arena en esta montaña de esperanza que aún hoy sigue siendo el PSOE. Espero que el próximo 21 de mayo gane el futuro que representa Pedro Sánchez. España lo necesita hoy tanto como entonces. Estamos otra vez en Suresnes.